El PP no puede dar lecciones de transparencia mientras guarda silencio sobre la financiación de su sede

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• El PSOE insta a Gamarra a explicar por qué hipotecó a logroñeses y riojanos con el contrato del soterramiento o contar cómo se financió la sede del PP de Logroño

Logroño, 15 de febrero de 2021.- El Partido Popular continúa en su escalada surrealista de cinismo hasta el punto de alzarse como ejemplo de transparencia y moralidad mientras arrastran un déficit de verdad y rendición de cuentas difícilmente explicable.

Durante más de 12 años, el PP de José Ignacio Ceniceros y de Cuca Gamarra ha mantenido un silencio cómplice, maquillado de sorprendente amnesia de sus dirigentes, para evitar ofrecer explicaciones a los ciudadanos sobre los movimientos de ida y vuelta de 200.000 euros con los que financiaron una sede desde la que ahora se elevan como adalides de la transparencia. 

El PP solicita claridad mientras trata de enterrar capítulos vergonzosos de su historia más reciente. Años de gestión oscura y arbitraria que llegaron a su punto álgido con la sede del PP de Logroño pero que estuvieron precedidos por otros episodios no menos turbios como los del famoso chalet deVillamediana de su ex presidente, Pedro Sanz. 

Y lo hace a través de acusaciones veladas de su presidente, José Ignacio Ceniceros, quien durante años ha mantenido silencio absoluto sobre estas cuestiones, y de la portavoz del PP en el Congreso, Cuca Gamarra, quien mejor emplearía la mitad del tiempo que usa en acusar a los demás a explicar cómo se financió la sede del PP de Logroño y por quéaparecieron “milagrosas” donaciones procedentes de la Caja B que ahora investiga la Audiencia Nacional.

De igual modo, Cuca Gamarra podría utilizar la otra mitad del tiempo en aclarar por qué hipotecó a riojanos y logroñeses con el contrato del soterramiento de la vía del tren de Logroño cuando era alcaldesa de la localidad. Un agujero negro económico con el que no sólo ha arrastrado durante años al Ayuntamiento de Logroño, sino a toda la Comunidad; y es que sólo este año los riojanos han tenido que pagar 35 millones para ese soterramiento que ella acordó y otros 35 millones más en el caso de los logroñeses. Un acuerdo quefirmó de su puño y letra, siendo alcaldesa de un ayuntamiento gobernado por el PP, con una Comunidad Autónoma del PP y un Gobierno de España del PP. Y en lugar de dar explicaciones además pretende que no se asuma el pago de los compromisos que ella misma adquirió. 

Un cúmulo de despropósitos con el que el PP y sus desmemoriados dirigentes pretenden reescribir la realidad. Noes casualidad que los riojanos identifiquen al PP como el partido de las corruptelas, los “pelotazos urbanísticos” y los chanchullos económicos. Sólo tienen que mirar hacia atrás, a sus años de gobierno turbio, para encontrar la razón a sus males en lugar de achacarlos a unos Gobiernos -municipal y regional- que trabajan a contrarreloj y sin descanso para ayudar a los riojanos a superar la situación en la que nos encontramos, agravada en buena parte por su pésima gestión durante décadas.