«Por primera vez desde 1991, el PSOE está en condiciones de ganar las elecciones en La Rioja»

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15 jul. 2018 | Diario La Rioja | TERI SÁENZ

El ruido que históricamente ha agitado la sede socialista de Martínez Zaporta parece amortiguado. Un año después de vencer en las primarias en las que relevó a César Luena como secretario general, Francisco Ocón (Arnedo, 1970) sostiene que esa calma ni es impostada ni se quebrará al confeccionar las listas para las elecciones del próximo año hacia las que el PSOE de La Rioja navega a la estela del PSOE nacional ahora en el Gobierno.

– ¿Cuál es su balance de este año de mandato?

–Estoy razonablemente satisfecho. En el ámbito interno, porque tras la crisis tan profunda que sufrió el partido en toda España y La Rioja la situación es extraordinariamente mucho más tranquila asumiendo que esto no es el Partido Comunista de Bulgaria y existen algunas diferencias que se expresan dentro de los órganos del partido y enriquecen el proyecto. Hacia fuera, el trabajo del grupo parlamentario ha sido muy fructífero asumiendo que algunos de los grupos con los que podemos hablar están pasando momentos realmente difíciles y no es sencilla la tarea de articular ciertas medidas.

–¿Se recrudecerá la tensión de otras épocas cuando toque el momento de elaborar las listas?

–Cuando llegue ese punto, los militantes serán los primeros que tengan que hablar sobre los nombres y luego los órganos del partido los ratificarán. En las candidaturas los puestos son limitados y eso genera un cierto nivel de competencia que no es mala sí misma. Lo malo es que no se acepten los resultados. En otros tiempos ha podido llegar a suceder así, pero me consta que el PSOE ha aprendido de los errores del pasado.

–Se lo formulo de otra forma: ¿Repetirá Francisco Martínez Aldama, sobre el que se ha aglutinado una parte del sector crítico, como aspirante a senador?

–Igual que en el caso de César Luena al Congreso, primero son ellos mismos quienes deben decir si se quieren presentar. Luego serán las asambleas a través de sus militantes quienes propongan los nombres y finalmente decidirá la comisión federal de listas. No es directamente una competencia regional.

–Su invocación a la voluntad de la militancia en un punto tan crucial contrasta con la decisión desde que usted se postuló a secretario general de que sea Concepción Andreu la cabeza de lista al Parlamento.

–Lo que dije es que apoyaría a Concha para ser presidenta. No quería engañar a nadie. Si hay algún otro compañero que pretende ser candidato, habrá primarias a la vuelta de verano con total participación y democracia interna.

–¿No es una forma de coartar a la militancia si desde el aparato ya se apunta a una sola persona?

–Creo recordar que en aquellas primeras mi competidor, Félix Caperos, dijo que de ganar también Andreu sería su candidata. No es ninguna manera de coartar, sino de dejar claro que después de los años de mandatos de Aldama en que habían coincidido el cabeza de cartel y el secretario general entendía que era bueno una nueva fórmula.

–¿Estará el nombre de Caperos en la lista autonómica?

–Ni sé si querrá volver a repetir como diputado ni el secretario general elabora las listas autonómicas.

–¿Sería la exclusión de Caperos o la de quienes le apoyaron en aquellas primarias para liderar el partido un signo de que siguen abiertas las heridas?

–A falta de un año para las elecciones no procede hablar de nombres. Sólo puedo decirle que Félix lleva 15 años en el Parlamento y lo que intuyo es que la lista que finalmente se confeccione será la mejor que el PSOE pueda ofertar a los riojanos.

–¿Cómo ha variado la estrategia con la súbita elección de Pedro Sánchez como presidente del país y la toma del control de órganos como la Delegación del Gobierno?

–Nuestra estrategia no cambia porque se refiere al Gobierno regional. La situación general del partido, obviamente, sí que supone un giro. Ahora dispondremos de más información tras ver cómo nos han engañado tantas veces en las respuestas de los ministerios. Ahora sí contaremos con la capacidad de conocer de verdad el estado de situación de cuestiones vitales para La Rioja.

–¿Rebajará la intensidad de su reivindicación?

–En absoluto. Los problemas de La Rioja persisten. Algunos dependen de la acción del Gobierno riojano, o más su inacción, y otros tienen un ámbito nacional en los que no vamos a cejar por solucionarnos. Llegamos a un pacto por las infraestructuras en el Parlamento y ese seguirá siendo nuestro documento de referencia. Con el anterior Gobierno y éste, y siendo conscientes de que es un asunto de largo recorrido.

–¿Eleva el nuevo escenario sus cálculos electorales para las próximos comicios autonómicos?

–Las expectativas del PSOE de La Rioja no están desconectadas de las del partido a nivel nacional. La influencia es evidente y la entrada del PSOE en el Gobierno central facilita las opciones.

–Esas opciones que el PSOE viene invocando elección tras elección desde la última vez que ganó en 1991, pero ni siquiera con Zapatero en el Gobierno superó al PP.

–Siempre he dicho que ganar en La Rioja no es tarea fácil y que ésta es una carrera por etapas. En el 2015 pocos creían que PP perdería la mayoría absoluta. Sin embargo, los números que nosotros manejábamos antes incluso indicaban que así sería. Es verdad que de los cuatro partidos que obtuvimos presentación parlamentaria, al menos tres nos presentamos con el compromiso de generar un cambio. Y si ese cambio no se tradujo es porque Cs decidió apoyar al PP para mantenerlo en el Palacete. Estoy convencido de que los resultados de las urnas del 2019 van a ser muy diferentes a los del 2015 y le garantizo que no suelo hacer pronósticos al margen de la realidad. Por primera vez desde 1991, el PSOE está en condiciones de ganar las elecciones en La Rioja.

–¿También de gobernar la comunidad? La fragmentación que parece ya instalada pronostica que será imprescindible pactar.

–De los acuerdos siempre hay que hablar después de las elecciones.

–Pero el votante socialista tiene el derecho a conocer si se aliará con la «muleta del PP» (Cs) o un Podemos en plena guerra interna.

–El PSOE se presentará con un programa de cambio y regeneración y partir de la mayoría que estoy convencido que lograremos, pactaremos con quien tenga el mismo fin.

–¿Y adelantar esa opción de gobierno vía moción de censura ahora que Cs ha adelantado que no apoyará las Cuentas del 2019?

–Conversaciones como tal no han existido más allá de algún comentario medio en serio medio en broma. Como leí a Diego Ubis en su periódico, la posibilidad está descartada y, además, a diez meses de las elecciones es un periodo extraordinariamente corto porque, además, la distribución de fuerzas en el Parlamento sólo permitiría un acuerdo entre la oposición que, en vista de la mala relación de Cs y Podemos a nivel nacional, no parece factible.

–La sintonía entre los tres grupos ha sido sin embargo muy fluida al elevar en 1,7 millones el presupuesto del Parlamento para poner una nómina a los diputados y permitir la contratación de asesores.

–Lo que debería plantearse es: ¿Queremos que el Parlamento de La Rioja sea amateur o como los del resto del España? El PSOE siempre ha dicho que se profesionalice, pero el PP nunca ha querido porque así lo controlaba mejor. Igual que el caso de los asesores, a los que el PP siempre se ha opuesto y le ha faltado tiempo para contratar a uno. Patético.

«La pregunta es si La Rioja quiere tener trenes o no»

El color del Gobierno central y el ministro han cambiado, pero las necesidades de La Rioja siguen invariables. Entre ellas, la posibilidad del AVE respecto a lo cual Ocón plantea que «la pregunta no es si hay AVE o no, sino si queremos tener trenes o no». «Es fundamental disponer de una infraestructura moderna de ancho europeo, porque la alternativa por Vitoria y Pamplona está mucho más adelantada», advierte reforzando el compromiso del PSOE por la opción riojana y subrayando que «el trazado no sólo es, sino que debe ser compatible con la defensa del paisaje».