Ocho años de Izquierda Socialista en La Rioja

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RESU CRUZ VALLEJO | PORTAVOZ REGIONAL DE IZQUIERDA SOCIALISTA PSOE LA RIOJA

Acabamos de cumplir ocho años desde que, en noviembre de 2010, el entonces diputado nacional Juan Antonio Barrios, uno de los portavoces federales en ese momento de Izquierda Socialista, dio oficialidad a la corriente en La Rioja. Para nosotros era más una «reconstitución» porque José Ignacio Cifrián siempre ejerció como «opinador crítico» dentro del PSOE en La Rioja.

Desde entonces, más de 175 boletines de nuestra publicación digital ‘Socialismo es Progreso’ nos avalan en nuestra lucha por el socialismo, así como nuestra militancia activa, las propuestas de acciones de denuncia que realizamos por temas de incumplimientos e injusticias sociales.

Ocho años después, estamos de enhorabuena los adscritos a la corriente en la Rioja porque, de las reivindicaciones a todos los niveles, pero sobre todo a nivel interno sobre el modelo de partido instaurado por el 39 Congreso, fuimos partícipes desde el primer momento pidiendo primarias y sin tener ni siquiera el candidato federal. Integrantes de La Rioja fuimos invitados y estuvimos en la sala de máquinas, modulando junto con Odón Elorza, José Félix Tezanos, Manuel Escudero, Adrián Barbón y otros compañeros y compañeras de dentro y fuera de la corriente y de otras muchas federaciones las que terminarían siendo las bases de dicho modelo.

Izquierda Socialista es la única corriente de opinión interna reconocida estatutariamente dentro del PSOE que, desde sus inicios a finales de los setenta, ha defendido dentro del partido posiciones a favor de la república, el laicismo, el federalismo, el feminismo, la participación activa del Estado en la economía, la defensa a ultranza de los trabajadores y trabajadoras, un europeísmo militante y un modelo de partido democrático donde los ciudadanos que en su participación política ocupen puestos de relevancia tengan fecha de entrada y de salida.

En el proceso interno que supuso primero la salida de Pedro Sánchez de la Secretaría General para, posteriormente, su regreso tras ganar las primarias y que culminan en el 39 Congreso y su resolución política, encuentra Izquierda Socialista el reconocimiento de parte de sus demandas. El espíritu y la esencia de esta resolución política no pueden quedar en el texto ni en la libre interpretación de nadie. Debe cumplirse pero, sobre todo y ante todo, creérselo por ética.

Después de haber estado los primeros años de nuestra constitución en La Rioja, como en otras federaciones, reconociendo como errónea la política liberal que, en materia económica, había sido aplicada por gobiernos anteriores del PSOE, apelamos hoy y siempre: a la reconstrucción del Estado social, a la lucha contra el desempleo desde una política económica socialista, a fortalecer el papel del Estado en la economía con una banca pública, a la defensa de las libertades y políticas de igualdad, al compromiso democrático con la memoria histórica y su obligado cumplimiento, a la recuperación de la dignidad de la política, a una fiscalidad justa con erradicación del fraude fiscal y las economías sumergidas, paraísos y amnistías fiscales. Apelamos a formar parte de una ciudadanía social europea, sin fracturas dentro de la Unión Europea y con una democratización efectiva de sus instituciones.

Por último, nos pronunciamos a favor del necesario desarrollo territorial sostenible, la protección del medio ambiente y la recomposición de lo local, asegurando la calidad de vida de toda la población desde la justicia social y la igualdad. Reconocemos al PSOE como el partido de los trabajadores y trabajadoras, de la ciudadanía, ubicado claramente a la izquierda y de la mano y en diálogo continuo con los movimientos sociales, otras fuerzas de izquierda, la UGT como nuestro sindicato hermano y sindicatos de clase.

Estamos viendo, en los últimos procesos a todos los niveles, que hay líderes políticos que piensan que lo son porque lo dice un Congreso o una Asamblea interna donde ganaron, pero el recuento de votos les demuestra que fuera no son referentes sociales de nada. Ser líder político es ser un líder social y eso obliga a una conexión permanente con la clase trabajadora y la ciudadanía en su concepto más amplio posible.

Convendría pensar por parte de todos y todas que, como dijo Obama tras su primera victoria, y más con el que parece desembarco de la ultraderecha en España al igual que está ocurriendo en el resto de Europa: «esta noche habéis votado para que actuemos (añadiríamos y para que extraigamos una enseñanza), no para que hagamos la política habitual».