Las bases del futuro

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20 ene. 2019 | La Rioja | CÉSAR LUENA | DIPUTADO SOCIALISTA POR LA RIOJA

El Gobierno ha presentado esta semana que termina el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2019. En primer lugar, adquiere importancia el hecho de que las cuentas públicas vayan a tramitarse y, espero, que aprobarse, toda vez que en nuestra región tanto el Gobierno de la Comunidad como el de la capital han demostrado con feroz competencia entre ellos (hasta en eso compiten Ceniceros y Gamarra) que son incapaces siquiera de tramitar un presupuesto para este año. Eso es lo que ofrecen tanto Ceniceros como Gamarra, la mera supervivencia a caballo del fracaso de sus proyectos políticos.

Tras muchos años de crisis económica y de esfuerzos de la mayoría de los ciudadanos, el Gobierno socialista ha impulsado, por fin, unos presupuestos sociales concebidos desde una política progresista orientada a beneficiar a las capas mayoritarias de la población, a los que estos Presupuestos pueden repercutir de manera directa. Es el efecto distributivo a través de políticas sociales que no hizo ningún Gobierno del PP y que ahora Pedro Sánchez ha impulsado desde el Gobierno central. Una mayoría de riojanos va a poder comprobar este año el efecto de esas políticas.

Hablamos de casi 65.000 riojanos que verán cómo se incrementan sus pensiones como mínimo un 1,6%, y en el caso de las mínimas y no contributivas un 3%, una mejora que supone una inversión de 20 millones de euros.

Hablamos de que más de 50.000 riojanos se van a beneficiar de la supresión progresiva del copago farmacéutico a los pensionistas.

Hablamos de la cotización a la Seguridad Social de los cuidadores, medida que va a beneficiar a más 7.000 riojanos.

Hablamos del impulso en La Rioja del Ingreso Mínimo Vital, que va a beneficiar a 2.893 personas.

Hablamos de la recuperación del subsidio de desempleo para mayores de 52 años, del que se van a ver beneficiados 400 riojanos.

Hablamos del incremento de 5 a 8 semanas el permiso de paternidad, del que van a disfrutar más de 7.000 riojanos.

Hablamos de un aumento de las becas, para beneficiar a 5.000 estudiantes de nuestra Universidad a través de una inversión de más de tres millones de euros.

Hablamos del apoyo para la adquisición de material escolar en las etapas obligatorias, que va a beneficiar 11.000 riojanos a través de una inversión de más de dos millones de euros.

Hablamos de las ayudas de comedor para 1.000 niños y niñas.

Hablamos, finalmente, del incremento de los fondos destinados a los ayuntamientos para la lucha contra violencia de género: una inversión de 0,3 millones de inversión y 727 mujeres y menores beneficiados.

Pero hablemos también de las inversiones territoriales. En estas mismas páginas he escrito muchas veces expresando el sentir crítico y apesadumbrado de los socialistas en relación a la siguiente ecuación: situación de las infraestructuras estatales en La Rioja y compromiso (político y presupuestario) de la administración central con las mismas. El resultado de la ecuación lleva demasiados años siendo negativo. Sin embargo, el tratamiento riguroso (política y presupuestariamente) y transparente del Gobierno con estas cuentas es responsable, es el adecuado.

Desde luego que podía haber seguido la estela del anterior ejecutivo: consistía en poner cifras pero renunciar a los hechos. Presupuestar sin fundamento para no ejecutar las inversiones. Eso es pan para hoy… como suele decirse.

El nivel de bloqueo y paralización de las infraestructuras varias y ferroviarias (el tramo Castejón Logroño de ferrocarril, la Ronda sur de Logroño, los trámites para la variante del Villar de Arnedo… etc.) era mucho mayor de lo que habíamos imaginado y de lo que podía suponerse, después de ver cada año los datos de la Intervención General de la Administración del estado (IGAE). No había nada en los cajones. En cambio, y aunque pueda sorprender, el gobierno de Rajoy seguía fijando cantidades y cantidades a sabiendas de que era imposible convertirlas en gasto en algún momento del ejercicio presupuestario.

Y entonces, ¿qué es lo que nos espera?, ¿qué debemos hacer? Continuar la tarea que desde hace siete meses está abordando el Gobierno actual: impulsar todos los trámites que habían suspendido o paralizado en los últimos años para que puedan convertirse en gasto real en un ciclo largo de inversiones que debiera prolongarse hasta la mitad de la década siguiente, los años 20. Me refiero a cinco grandes actuaciones: la Ronda Sur, la duplicación de la nacional 232 (que se convertirá en Autovía 68), los tramos de la Autovía del Camino (A12) desde Santo Domingo de La Calzada hasta Madrid, el tramo de alta velocidad entre Castejón y Logroño y la segunda fase del soterramiento ferroviario de Logroño.

El camino escogido, con rigor y transparencia, es el mejor para reparar los daños que la administración anterior generó y poder así preparar una nuevas bases para el futuro que inviertan la tendencia de las dos últimas legislaturas y posibiliten que las actuaciones e inversiones necesarias y comentadas en el párrafo anterior sean las protagonistas en futuros ejercicios presupuestarios, para que las recojan en cifras y luego se conviertan en realidad, en hechos.

Esa es la tarea. Y ese es por tanto el trabajo y el compromiso de los socialistas.