Concha Andreu: «Sin crecimiento económico es difícil que La Rioja pueda progresar»

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Tiene claro el futuro y estará en primera línea de la política hasta que siga sintiendo el gusanillo de la tensión por el trabajo porque estar por estar, no le va. Los 8 años en la oposición ya son historia y le vienen días de color de rosa y de arcos triunfales, aunque, sabe bien, que no todo serán tortas de pan y moja.

En esta espera, que empieza a parecer más larga que un día sin pan, no se cansa de repetir una palabra: escuchar y escuchar.

Claro porque, cuando comencemos a tomar medidas, que no tengamos excusas y esa actitud nos la piden todos los colectivos. Escuchar y luego tomar decisiones. La Atención Primaria, Urgencias, cómo se planifica la construcción de una carretera o por qué se programa este evento o se antepone un gasto frente a otro. Escuchar, luego legislar y, por último, ejecutar en función de las necesidades. La gente ya no quiere obras que no sirven para nada. Quiere obras que repercutan en beneficio de todos.

Pero muchas veces habrá que decir que sí y otras que no. No llega para todo.

Hay que plantearse prioridades. Ir a la compra, como hago yo, te permite charlar, escuchar y conocer lo que piensa el ciudadano. Y me dicen, ‘se han hecho obras en los barrios nuevos, que están preciosos, pero el centro de Logroño está hecho unos zorros, está sucio, aceras en mal estado. Como decadente’.

Hay que establecer prioridades.

Cuando he estado como diputada en la oposición siempre me decían, ‘esto sí, pero esto no se puede poner en marcha’. Queremos impulsar un acuerdo sobre infraestructuras, que ya lo propusimos nosotros en el Parlamento; ¿para qué? Para pedirle al Gobierno de España que se moje con La Rioja. No pedimos la liberación de la autopista A-68 porque iba a costar mucho dinero y eso es populista pero hay una cartera de propuestas en comunicaciones, que en estos años, no han pasado del cajón durmiendo el sueño de los justos.

¿Está señalando al Ejecutivo que va a cesar en unos días?

He aprendido que las decisiones que se acuerden, se lleven adelante y no se puede tener contentos a los alcaldes de mi partido y a los demás, ni agua. Que no, que el Gobierno somos todos. Esta forma de actuar no me encaja y no pienso caer en el clientelismo que ha hecho el Partido Popular.

¿Cómo se acaba con el clientelismo tan extendido?

Examinando las necesidades de todos los municipios pero las reales, que nada tienen que ver con construir un frontón en cada pueblo porque sí. En Pedroso, una localidad preciosa, se levantó un frontón con techo de metacrilato que se hundió a la primera. Eso no puede ser. El clientelismo muere con un estudio previo donde se examine lo que se ha invertido, si era necesario y para qué. En 24 años de Gobierno popular, no se han analizado en profundidad las realidades y se ha ido a salto de mata.

Con 15 diputados y la disposición a priori de Podemos tiene asegurada la elección y también la gobernabilidad, incluso sin pactos.

Hay una comisión negociadora que hablará con todos los partidos y después tomaremos decisiones. Con 15 diputados se puede pensar en un Gobierno monocolor y acuerdos puntuales con el resto de los grupos del Parlamento. La actitud de Unidas Podemos es clara y , en la primera reunión, ha expuesto sus exigencias y pretensiones. Bien me parece y habrá que estudiar esas propuestas para conformar un Gobierno progresista. Hay una actitud positiva y una posición de ‘nosotros os vamos a ayudar’. Con Ciudadanos, haremos lo propio y seguro que habrá coincidencia en muchos aspectos. Yo me inclinaría por un Gobierno monocolor. Contamos con un programa abierto y todos, en campaña, coincidimos en cuidar al máximo los servicios sociales. Pues vamos a trabajar en esa dirección.

Hablando de medidas, enumere las primeras que tomará como presidenta del Gobierno.

Los riojanos tienen que ver que hay una presidenta socialista. Hay que abordar de inmediato la Atención Primaria, viendo el presupuesto de personal, sus posibilidades con un calendario de prioridades, lo mismo que Educación que ha sufrido recortes que están a la vista. Me da vértigo la deuda de 1.500 millones.

¿Qué más lleva su cuaderno de peticiones al presidente Sánchez?

En cuanto tome posesión, nos vamos a ver y le pediré fechas y actuaciones concretas. Por ejemplo, La Rioja no puede seguir en el aislamiento por falta de infraestructuras y eso que están ya seguros 250 millones de euros a licitar para La Rioja. Lo mismo que tenemos que dar solución a la N-232. Todas las comunidades se están preparando pero yo quiero que las promesas en comunicaciones para La Rioja se cumplan y hay que hablar mucho sobre turismo. El enoturismo es un filón a explotar en combinación con el sector y en el vino hay un mundo inmenso para lucirse.

Por el bien de todos, presidenta in pectore, hay que hablar de economía y dineros, por entendernos.

Es mi idea principal, mi obsesión. Si no hay crecimiento económico, es difícil que La Rioja progrese, mantenga niveles de bienestar, tenga empleo de calidad y pueda atender a los servicios público esenciales. Tiene que haber más personas trabajando y, si se van nuestros jóvenes, que no sea por falta empleo. Van descendiendo los indicadores macroeconómicos sin parar y no se ve un plan estratégico para engancharse y cumplir objetivos. Hubo un plan 20.20 que no se ha cumplido y nos prometían situarnos el número 66 entre las regiones europeas y nos han dejado en la 112. Luego, se propuso el plan 20.30 en una huida hacia adelante, sin objetivos ni proyectos.

No es fácil que cambien las tornas.

Va a ser difícil, lo sé, porque llevamos, por desgracia, con descensos en la producción industrial y en el vagón de cola en los últimos tres años en crecimiento, en el Producto Interior Bruto. Va a ser difícil pero tenemos que empeñarnos en salir de este conformismo que no va con los riojanos, que somos emprendedores, abiertos a todos los proyectos y sin miedo a nuevas iniciativas, con un riesgo controlado, y preparados para los nuevos tiempos empresariales.

Estamos a mitad del ejercicio, seguramente con el presupuesto gastado o comprometido con lo que, en este 2019, el margen de maniobra no será para tirar cohetes ni para muchas alegrías…

No tengo una idea exacta. Algún colectivo me ha dicho que no queda dinero, pero bueno, pueden ser habladurías. Hasta que no entremos y se vea la realidad de los números, no vamos a lanzar opiniones a troche y moche.

Tenemos en el Estatuto el artículo 46 por el que el Estado nos debe compensar por el llamado efecto frontera y los privilegios forales del País Vasco y Navarra.

Hay que sacar partido de todo y el Estado está en deuda con La Rioja y se lo he dicho no una vez sino mil veces a Pedro Sánchez. No hay un estudio serio de lo que La Rioja ha dejado de percibir en estos años y cuánto nos deben. Yo soy de Calahorra y puedo hablar largo y tendido de lo que sufrimos en Rioja Baja con la marcha de empresas al otro lado del Ebro.

Está claro que el Gobierno de España tiene una deuda de años atrás con los riojanos.

Así es. A mí, con ser importante el dinero, lo que me preocupa y en lo que va a empeñarse mi Gobierno es en hacer ver a Pedro Sánchez que La Rioja necesita inversiones productivas del sector que sea, y si es vinculado a las nuevas tecnologías, mejor que mejor. El presidente lo sabe y no voy a parar, hasta la saciedad de decir, que necesitamos industrias, crecimiento y por pedir, no se me van a caer los anillos. A Pedro, le voy a decir que, cuando haya una empresa que quiere instalarse en España, que ponga a La Rioja como la primera región en sus preferencias o una multinacional que quiere ampliar, pues los riojanos aquí estamos para lo que haga falta. Tenemos polígonos, trabajadores, recursos, talento, ganas y pondremos lo que haga falta para que no se nos escape. Si hemos sufrido tres años de descenso económico, a ver si el siguiente se endereza la situación. Se van a hartar de mí en La Moncloa y en los Ministerios pero no me importa. Ahí voy a estar dando la lata hasta aburrir.

Quisiera recordarle que el castellano, la lengua nacida en esta tierra, es un referente para la cultura y una inversión económica.

San Milán es uno de los lugares más bonitos de nuestra tierra y otras regiones nos disputan el nacimiento de la lengua pero pueden argumentar lo que quieran. Aquí nacieron y se escribieron las primeras palabras en castellano y lo vamos a explotar. Está muy bien el Cilengua, sus estudios y seminarios pero hay que extender esa riqueza lingüística a todo el mundo, atrayendo estudiantes y estudiosos, con proyección, sobre todo, en Latinoamérica, donde entre también la cultura, y el turismo, haciendo valer que nuestro monumento es Patrimonio de la Humanidad.

Este año, con lo que tiene encima sería difícil pensar en vacaciones.

Ya lo he advertido a mi familia pero con dos días en la playa en agosto o así, me sobran para cargar pilas y volver al trabajo el resto del año.

Gobierno monocolor, 8 consejerías y Paco Ocón, hombre fuerte

En política, las victorias electorales no se logran ni salen como los espárragos en la primavera. Uno se presenta a las elecciones, se cuentan los votos y, si se gana, se hace Gobierno. Concha Andreu lo tiene bien guardado y es probable que sólo su núcleo de íntimos lo sepan. Algunas cuitas se van desgranando con cuentagotas. Por ejemplo, está más que decidido que habrá Gabinete monocolor, solo socialistas. Está más que decidido que su primer Gabinete tendrá 8 consejerías con Paco Ocón como hombre fuerte y tres muy definidas: Cultura con acento impulsor del castellano, una segunda, que acometerá la transición ecológica, energías renovables, digitalización, gestión del agua y medio ambiente y la tercera, infraestructuras y crecimiento económico. Hay rum, rum con un nombre que suena por los mentideros: Ana Leiva, exconsejera de Agricultura podría volver. Lo hizo muy bien, que conste.