Concha Andreu: «No perderé un segundo en ninguna venganza. Voy a dedicarme a gobernar para todos y llevar La Rioja al lugar que se merece»

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2 jun. 2019 | Entrevista en Diario La Rioja | TERI SÁENZ

Andreu avanza el apoyo a los servicios públicos y un informe sobre el reparto de fondos como primeras medidas de su próximo mandato

La primera mujer que presidirá La Rioja ya tiene en la cabeza cómo será su futuro Gobierno. Con la confianza de poder elegir hacia dónde inclinarse para sumar los apoyos que requieren los quince diputados logrados por el PSOE, Concha Andreu (Calahorra, 1967) apuesta por un Ejecutivo monocolor con ocho consejerías que opere sobre acuerdos puntuales con otras fuerzas y sin descartar la entrada de independientes. La dirigente socialista garantiza que su gestión partirá del «borrón y cuenta nueva» con la mirada enfocada en mejorar el futuro de la comunidad. Sin rencor. Sin pasar factura de deudas personales con el PP acumuladas en 24 años. «Ya es suficiente daño para quienes creían que el poder iba a ser suyo para siempre comprobar cómo de pronto lo pierden por la decisión democrática de los riojanos», razona.

–¿En qué momento de la noche electoral fue consciente de que tenía en la mano ser presidenta?

–Cuando entre el equipo que seguíamos el resultado comentaron: ‘Tendrás que preparar las palabras para salir a decir que hemos ganado’. Calculo que cuando quedaba por escrutar el 20% de las papeletas.

–En la sede se notó una alegría contenida pese a ser un hito histórico. La euforia fue más patente con el resultado de las generales e incluso en el 2015, cuando aunque el PSOE tocó suelo electoral el PP perdió la mayoría absoluta.

–Porque en cuanto fuimos conscientes de que íbamos a gobernar llegó la responsabilidad, constatando que incluso muchas personas de derechas nos habían apoyado seguras de que podemos hacer las cosas al gusto de la mayoría de los riojanos. Me alegró mucho que todas las declaraciones del equipo trasladaran esa tranquilidad desde el triunfo.

–El objetivo era ganar las elecciones, pero ahora resta el de pactar mayorías para hacer gobierno.

–Ya hay conformada una comisión para el seguimiento y evaluación de posibles propuestas de pactos. El criterio es que se logre un cambio hacia adelante, progresista, de crecimiento, que también es el afán de casi todo el resto de partidos. La pauta para cerrar esos acuerdos será escuchar y poner sobre la mesa nuestro programa y los 15 diputados.

–Esa mayoría y las dos puertas abiertas a derecha e izquierda dan al PSOE una posición de fuerza.

–No voy a negarlo. Tenemos la tranquilidad de que la mayoría de los riojanos han querido que podamos conformar un gobierno monocolor.

–¿Descarta entonces un Ejecutivo en coalición?

–Ahora es el momento de conversar con otras fuerzas y ver qué sucede al final. Pero como dice Pedro Sánchez, un gobierno monocolor es una opción muy interesante para desarrollar nuestro programa haciendo lo que el PSOE sabe hacer, que es llegar a acuerdos puntuales, negociar, hacer converger medidas… A partir de ahí, Ciudadanos (Cs) debe tener clara una cosa: lo del cordón sanitario y el ‘escríbeme en este papel que reniegas de Sánchez’ me parece ridículo cuando hablamos de partidos democráticos.

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–Parece que las rotundas exigencias de Cs en campaña y sus agrias acusaciones al PSOE se van modulando tras ver que no es imprescindible, como presumía.

–Me alegro de que así sea. El problema es cuando los líderes nacionales empiezan a hablar y esos mensajes tan grandilocuentes y drásticos se trasladan a nivel regional. Aquí hay cercanía en el trato. He hablado con Pablo (Cs), con Raquel y Henar (Unidas Podemos –UP–) para tomar un café y hablar. El postureo nacional obliga a veces a un tipo de discursos a nivel local que luego se atemperan porque hay personas más pausadas.

–¿Se fiaría de un partido que hace cuatro años apoyó al PP evitando el cambio y facilitó convertir en senador autonómico a Pedro Sanz? Usted misma incluyó durante la campaña a Cs en la derecha ‘una y trina’ con los populares y Vox.

–Uno no se puede fiar de personas con las que te comprometías la anterior legislatura, negociaban para llegar a un acuerdo y al día siguiente votaban otra cosa. Sin embargo, nuestra obligación es seguir hablando y llegar a acuerdos. La experiencia de los últimos cuatro años no ha sido buena en decisiones puntuales, pero también hay que valorar los acuerdos alcanzados sobre diálogo social o infraestructuras. No sé si algún miembro de Cs que ya no está tenía claro que pertenecía a un partido y debía someterse a lo que el partido decía. El grupo ha cambiado, así que debemos dar una oportunidad a esas nuevas personas. Lo mismo puedo decir sobre UP.

–En el caso de Podemos, aunque está dispuesto a facilitar su presidencia sin entrar en el Gobierno, queda la duda de que garantice la estabilidad que usted reclama. La anterior legislatura fue más noticia por sus disputas internas y en ésta queda con sólo dos diputados y coaligado con otros partidos.

–Hay que jugar con la democracia y los resultados electorales. Y eso implica dar la oportunidad a partidos que empezaron muy fuerte pero han fallado a la ciudadanía en determinadas cuestiones. El diálogo es obligado con todos. Los quince diputados del PSOE conceden una estabilidad suficiente. Si algún partido quiere reforzarla apoyando nuestras medidas, bienvenido será.

–¿Dependerá el acuerdo regional del dictado a nivel nacional? No parecería lógico ni operativo que aquí se escoja a un socio para facilitar el Gobierno y en Madrid a otro.

–En la Ejecutiva federal del pasado lunes no se estableció ninguna línea roja y se dejó libertad para las conversaciones que surjan, buscando lo más conveniente en cada municipio y autonomía, y siempre en busca de políticas progresistas.

–Eso es no decir casi nada. Ni siquiera qué fórmula de gobernabilidad será la preferente.

–Lo que no queremos es una involución. Podemos y Cs tienen una idea a nivel nacional, pero cuando acercas la lupa a cada territorio, afortunadamente sus dirigentes quieren que su comunidad y municipio vayan bien y vayan acomodándose a las particularidades. Como Sánchez en España, en La Rioja tenemos fuerza suficiente como para explorar un gobierno monocolor. Sin forzar, garantizando el apoyo de un lado y del otro para iniciativas concretas.

–La otra idea en la que ha insistido el PSOE tras el 26M es la de que las negociaciones cristalicen en la consecución del mayor número de gobiernos posibles. ¿Debe interpretarse que los virtuales pactos pondrán en conjunto sobre la mesa todos los ayuntamientos en liza?

–Debe leerse en el sentido de que si un partido está presente en toda la comunidad, las conversaciones deben tener necesariamente un sentido global…

.–… ¿ofreciendo unos consistorios como moneda de cambio por otros?

–Moneda de cambio, trueque… son palabras muy feas. Donde haya opciones de gobierno y orientarse a un lado u otro, los responsables allí dirán qué les conviene más y se valorará con la comisión negociadora. En cualquier caso, no vamos a obligar a una localidad a que tome una decisión que vaya en su contra.

–El PP también comparte el mismo objetivo de gobernabilidad. ¿Le consta que está forzando la máquina para hacerse con el mayor número de gobiernos municipales en los que tenga opción?

– No sabe usted hasta qué punto.

–¿Tiene alguna prueba?

–El ejemplo concreto de Lardero hace cuatro años. Viendo lo que hizo y lo que dio el PP a otro partido para que le diera la Alcaldía puedo imaginármelo todo ahora. Llegan a unos niveles intolerables de oferta para conseguir a toda costa su objetivo.

–¿A qué se refiere?

–A la liberación tan onerosa que se articuló para un edil de Lardero. Y no me estoy inventando nada. Comparto que los concejales y alcaldes deben tener una retribución económica para desarrollar bien su labor, pero cuando esa aportación se infla y se dan algunas facilidades para situar a algún familiar en algún sitio… Me parece excesivo.

–Pero la responsabilidad reside tanto en quien hace la oferta como en quien la acepta finalmente.

–Eso está claro. Cuando ves esas actitudes en determinadas personas que han logrado una representación pública en las urnas y queda la duda de si están ahí por el beneficio del municipio o el suyo personal, te planteas que debería haber una norma que les obligara a retirarse.

–¿Teme que pueda darse una situación similar en un ayuntamiento clave como el de Logroño y esté en riesgo que el PSOE alcance la Alcaldía en las negociaciones que ahora se abren?

–No tengo ningún miedo en absoluto. Pablo (Hermoso de Mendoza) ha sido el candidato más votado y tiene una capacidad inmensa de ilusionar a las personas que tiene alrededor. Convencer con argumentos de que la ciudad debe tener un alcalde socialista y acometer los proyectos y políticas progresistas que la capital lleva años necesitando.

–Las palabras pueden no ser suficientes si lo que otros partidos requieren son recursos. En las negociaciones de Logroño interviene el partido de ese edil de Lardero al que usted acaba de aludir y que facilitó el apoyo del PP.

–Confío plenamente en Pablo y esa facilidad para contagiar entusiasmo. Su objetivo va a ser hacer una auténtica gobernanza para Logroño. Y no a cambio de dinero u otros trueques, sino de ilusión y medidas precisas.

–¿Ha llegado el momento de la venganza después de 24 años del PP dominando el Gobierno?

–No perderé ni un segundo en ninguna venganza. Mi actitud va a ser mirar hacia adelante; gobernar para todos y situar a La Rioja donde se merece. Llevarla de los puestos de cola a los de cabeza y sacarla de la España vacía para subirla a esa otra España del crecimiento que está en marcha. Y el espejo para eso va a ser el Gobierno de Pedro Sánchez, que en sólo once meses ha implementado medidas para mejorar la vida de las personas. No, no pienso en ninguna clase de venganza contra el PP porque es un sentimiento muy torcido y bastante tienen ellos con sus riñas internas y su derrota electoral. Para algunos que se creen que el poder siempre va a ser suyo ya es suficiente daño para ellos mismos comprobar que de repente dejan de tenerlo por la decisión democrática de los ciudadanos.

–¿Hubiera tenido el PP la misma actitud en caso de que se hubiera dado la situación inversa?

–Para nada. Ya se ha comprobado lo que han sufrido estos años los ayuntamientos gobernados por el PSOE en el reparto de fondos, que deberían haber sido para todos igual. En cuanto tome posesión, yo personalmente me voy a encargar de hacer un informe de los convenios, inversiones y apoyos económicos camuflados de una u otra manera que han recibido los 174 municipios de La Rioja en las anteriores legislaturas.

–¿Será su medida más inmediata cuando entre en el Palacete?

–Una de las primeras, junto a una batería de iniciativas para recuperar todo lo que se ha perdido los últimos años en los servicios públicos, especialmente educación y sanidad. Pero lo primero que haré tras la toma de posesión es llamar a Pedro Sánchez, si es que no viene personalmente al acto, mostrarle mi lealtad al Gobierno central y a España, y empezar a concretar una cita para reclamarle todo lo que es de La Rioja y no se ha exigido con el PP.

–¿Cómo lo va a hacer? Con sonrisas no se consiguen infraestructuras, más industria ni recursos.

–Cuando empecé en el partido, me dijeron que eso de la frescura estaba bien, pero que me hacía falta algo más. Ha pasado el tiempo y fíjese si eso que hacía falta estaba ahí que en breve seré la presidenta de La Rioja. Una sonrisa siempre es perfecta para relajar el ambiente y ser contundente en la reivindicación.

–¿Cuál será la estructura del Gobierno para lograr esos objetivos?

–Estamos afinándola, pero la idea es que siga habiendo ocho consejerías. Transición ecológica, medio ambiente, gestión del agua y territorio asumirán un protagonismo propio desgajado de Agricultura y Ganadería y, por otra parte, también la cultura y el turismo tendrán un protagonismo especial ,con una referencia expresa en alguna consejería para priorizarlas. También tengo la idea de potenciar la UR como motor de desarrollo, con lo que quizás esté más pegada al departamento de Desarrollo Económico que al de Educación.

–¿Tiene ya los nombres de los consejeros? ¿Serán todos del PSOE?

–A falta de concretar que el gobierno sea monocolor, tengo la confianza de que hay personas del partido tremendamente capacitadas en cada campo, lo que tampoco excluye contar con personas valiosas e independientes que hasta ahora no se les ha dado una oportunidad de gestión.

–¿Qué papel ocupará Francisco Ocón en ese organigrama? Se le censura que en el Parlamento se le preserva a usted en un papel institucional, mientras es el secretario general quien realmente maneja la maquinaria.

–Yo soy la presidenta en ciernes y la decisión final de cuál será el Gobierno será mía tras consultar con todo el equipo que tengo cerca. Dicho esto, Paco tendrá el puesto que quiera, porque su tesón, trabajo y generosidad hacen de él un compañero ideal.

–¿Como vicepresidente, quizás?

–Dentro de poco lo sabrá.

🗞️ Entrevista a Concha Andreu en larioja.com «Tenemos fuerza suficiente para explorar un Gobierno monocolor»«No…

Publicada por Psoe La Rioja en Domingo, 2 de junio de 2019